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La falta de relación familiar como causa de desheredación

¿Puedo desheredar a mi hijo, o a mis nietos por no tener contacto con ellos desde hace años?

La falta de relación familiar como causa de desheredación. ¿Puedo desheredar a mi hijo, o a mis nietos por no tener contacto con ellos desde hace años?

Actualmente las separaciones y divorcios, están a la orden del día. No son raros los casos en los que tras el divorcio de un hijo, los abuelos, nunca mas vuelve a saber de sus nietos, la madre se los lleva lejos y se rompe toda comunicación entre los abuelos y los nietos de forma que esos nietos llegan a ser auténticos desconocidos para ellos.

Cuando llega la hora de heredar, no quieren dejarles su herencia, puesto que ningún vinculo familiar han desarrollado con ellos.

Existe lo que se llama la falta de “afecto filial”, ahora bien, la falta de relación familiar como causa de desheredación, ¿se admite en nuestro derecho?.

Como os hemos explicado en anteriores entradas, la legítima representa una limitación a la libertad de disponer de sus propios bienes por parte del difunto, a la que tienen derecho los legitimarios es decir el testador no puede privar de la legítima en ningún caso a los herederos forzosos.

No obstante el testador tiene libertad para elegir la manera en que esta se habrá de pagar la legítima, bien nombrando heredero al legitimario, o dejándole un legado o incluso con una donación inter vivos que a su muerte se considera como un anticipo de legítima (art 815 del Código Civil), pero en ningún caso, puede privar de ella al legitimario.

Los legitimarios o herederos forzosos son las personas que señala el art 807 del Código Civil:

Son herederos forzosos:

1.° Los hijos y descendientes respecto de sus padres y ascendientes.

2.° A falta de los anteriores, los padres y ascendientes respecto de sus hijos y descendientes.

3.° El viudo o viuda en la forma y medida que establece este Código.

El causante no puede privar ni en todo ni en parte a los legitimarios de su legítima estricta, salvo en los casos desheredación justa regulada en los artículos 848 y siguientes del Código Civil, y en los casos de la declaración de indignidad para suceder (art 756 y ss)

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Causas de desheredación

Las causas de desheredación solo pueden ser las específicamente determinadas por la ley, además la desheredación para que tenga efecto debe hacerse cumpliendo los requisitos que establece el Código Civil, que ahora veremos, y aun así, el desheredado podrá siempre ejercitar acciones judiciales para reclamar sus derechos hereditarios.

Si el desheredado decide ir a juicio a reclamar su legítima, son los herederos quienes deberán probar que la causa de desheredación es cierta porque lo exige el art 850 del Código Civil, de lo contrario deberán pagar su legítima al injustamente desheredado.

Las causas de desheredación se recogen en los artículos 848 y siguientes el Código Civil.

Estas causas son tasadas y deben ser interpretadas de forma restrictiva, si bien en los últimos años nuestro Tribunal Supremo adatándose a la realidad de los tiempos como exige el art 3 del CC, ha venido a flexibilizar este criterio admitiendo el maltrato de obra o psicológico como causa de desheredación en el marco normativo del artículo 853 del Código Civil.

Dentro de ese maltrato psicológico como causa de desheredación se ha buscado cabida a la falta de relación familiar como causa de desheredación.

Requisitos de la desheredación

Son requisitos para que prospere la desheredación:

  • 1. Que se haga en testamento
  • 2. Que se exprese la causa
  • 3.Que esta causa sea una de las establecidas por la ley.
  • 4. Que la causa sea cierta
  • 5. Que no haya mediado reconciliación entre el ofensor y el ofendido

No obstante si el desheredado niega ser cierta la causa serán los herederos quienes deberán probar que es cierta.

La prueba de ser cierta la causa de la desheredación corresponderá a los herederos del testador si el desheredado la negare.

Art 850 CC

La sentencia de la AP Jaén, sec. 1ª, S 05-04-2017, nº 212/2017, rec. 798/2016 en la que el testador privó de su herencia en su testamento a una de sus hijas por haberle maltratado de obra e injuriado de palabra, declaró:

Así, en cuanto al maltrato de obra y la injuria grave, previstos como causas de desheredación en el apartado 2º del art 853 del Código Civil, que es la expresada en el testamento hay que entender los términos “maltrato” e “injuria”, en un sentido amplio e integrador, que abarque no solo el maltrato físico y el proferir palabras injuriosas, sino también todo daño o sufrimiento psicológico inflingido por cualquiera de los herederos legitimarios hacia el testador, y se ha de hacer constar en el testamento y sobremanera ha de ser cierta, lo que presupone que ha de quedar demostrada su realidad y existencia, es decir, que la causa no puede ser pura invención del testador, ni fundarse en datos dudosos

La falta de relación familiar como causa de desheredación

La falta de relación familiar como causa de desheredación. Jurisprudencia

Dentro de las causas de desheredación reguladas por la ley, el art 853 del CC, señala en su párrafo primero como causa de desheredación la siguiente:

Serán también justas causas para desheredar a los hijos y descendientes, además de las señaladas en el artículo 756 con los números 2, 3, 5 y 6, las siguientes:

Haberle maltratado de obra o injuriado gravemente de palabra

La injuria grave

Por lo que respecta a la injuria grave de palabra, el art 155 del Código Civil, establece el deber de respeto de los hijos hacia los padres por este motivo, por lo que una conducta injuriosa de obra o de palabra de los hijos hacia sus padres y ascendientes es una clara manifestación del incumplimiento de ese deber de respeto.

Debe tratarse de injurias graves, que vayan contra el honor y la dignidad de la persona ofendida, aunque no se requiere que, alcance la gravedad de la conducta tipificada penalmente como delito de injurias.

La Sentencia del tribunal Supremo de 20 de julio de 2015 a propósito de una acción de revocación de la donación por ingratitud  por maltrato de obra , consideró acreditado el maltrato de la hija hacia sus padres mediante diversos episodios de trato despectivo y humillante que culminaron con una bofetada e insultos e injurias graves, aunque no existiera sentencia condenatoria penal por estos hechos, siendo solo necesaria una conducta del donatario socialmente reprobable que, revistiendo caracteres delictivos, aunque no estén formalmente declarados como tales, resulte ofensiva para el donante.

Maltrato de obra

Por otra parte, los malos tratos de obra comprenden el maltrato o violencia física, los daños causados por acciones, el perjuicio y hacer padecer a la persona maltratada, amenazas de un mal injusto como la expulsión del hogar (RAGEL SÁNCHEZ, 2013)

La sentencia del Tribunal Supremo (Civil), sec. 1ª, S 03-06-2014, nº 258/2014, supuso un cambio en la postura del Tribunal Supremo en cuanto al maltrato de obra como causa de desheredación hacia una postura más flexible.

Declaró que el maltrato psicológico tiene su fundamento “en nuestro propio sistema de valores principalmente, en la dignidad de la persona como germen o núcleo fundamental de los derechos constitucionales ( artículo 10 CE ) y su proyección en el marco del Derecho de familia como cauce de reconocimiento de los derechos sucesorios, especialmente de los derechos hereditarios de los legitimarios del causante, así como en el propio reconocimiento de la figura en el campo de la legislación especial; caso, entre otros, de la Ley Orgánica de protección integral de la violencia de género, 1/2004”.

En el caso resuelto por la sentencia se estimó el maltrato de psicológico por el “abandono emocional” sufrido por el padre, afirmando que “los hijos, incurrieron en un maltrato psíquico y reiterado contra su padre del todo incompatible con los deberes elementales de respeto y consideración que se derivan de la relación jurídica de filiación, con una conducta de menosprecio y de abandono familiar que quedó evidenciada en los últimos siete años de vida del causante en donde, ya enfermo, quedó bajo el amparo de su hermana, sin que sus hijos se interesaran por él o tuvieran contacto alguno; situación que cambió, tras su muerte, a los solos efectos de demandar sus derechos hereditarios”.

Y admitió por tanto esa situación de abandono familiar y menosprecio como una conducta que encajaba en el maltrato de obra y por tanto servía de fundamento a la desheredación.

Posteriormente y en la misma línea, la sentencia del Tribunal Supremo de 30 de enero de 2015, consideró como maltrato de obra la conducta dolosa del hijo para forzar a la testadora a finales del año 2003, a otorgar donaciones en favor suyo, y de sus hijos, que representaban la práctica totalidad de su patrimonio personal.

La situación existente entre hijo y madre había llevado a ésta desheredarlo, ya que, declaraba la sentencia, “no sólo le había arrebatado dolosamente todos sus bienes sino que le dejó sin ingresos con los que poder afrontar dignamente su etapa final de vida, (…) en que le arrebató su patrimonio, hasta que la misma falleció el 28 abril 2009, sin intención alguna de devolvérselo, más bien al contrario.”

Pero como vemos en estos casos había existido maltrato psíquico y reiterado, pero ¿qué ocurre cuando no ha existido maltrato alguno, y solo nos encontramos ante una falta de afecto filial, una falta absoluta de relación familiar simplemente?

La falta de relación familiar como causa de desheredación por maltrato de obra

En este contexto, una de las cuestiones que en la actualidad ha sido objeto de discusión y debate, es si puede ser encuadrado en el maltrato de obra o psicológico la falta de relaciones familiares, comunicación, asistencia emocional, aquellos casos en los que el hijo o los nietos se han convertido en auténticos extraños para el testador por la absoluta falta de relación familiar.

En la sentencia 401/2018, de 27 de junio, el Tribunal Supremo consideró que no concurría causa de desheredación aunque el testador llevaba más de 16 años sin ver a su hija, por cuanto afirma que solo una falta de relación continuada e imputable al desheredado podría ser valorada como causante de unos daños psicológicos y, en consecuencia, podría configurarse como una causa de privación de la legítima.

Tal circunstancia no puede apreciarse en el caso si se tiene en cuenta que esa falta de relación se inició cuando la demandante tenía nueve años, y que incluso se acordó judicialmente la suspensión de visitas entre el padre y la hija por ser contrarias a su interés, dada la relación conflictiva ente la menor y el padre y, sobre todo, entre la menor y la pareja del padre. Evidentemente, el origen de esa falta de relación familiar no puede imputarse a la hija, dado que se trataba de una niña

Además en el caso resuelto por la sentencia existió una carta de perdón del testador posterior al testamento, lo que encajaría en la reconciliación entre ofensor y ofendido del art 856 del CC

Resulta interesante la sentencia del Tribunal Supremo de 23 de abril de 2018, aunque en ella se ejercitaba una acción de indignidad para suceder y no de desheredación. Solicitaba la madre de un menor fallecido la declaración de indignidad para suceder del padre, por el absoluto abandono del menor durante prácticamente toda su vida. El menor desde que tenía apenas 15 meses había sido ingresado en el hospital por meningitis quedándole como secuela una parálisis cerebral con plena dependencia de otra persona; el padre no solo no había prestado los alimentos debidos por el Código Civil al amparo del art 142 y ss, sino que se había desentendido por completo de la atención de su hijo, dejando sola a la madre en tan ardua y dolorosa tarea.

Por este motivo nuestro Alto Tribunal estimó la concurrencia de causa de indignidad para suceder privándole de la herencia.

La posterior Sentencia del Tribunal Supremo de 2 de julio de 2019, también a propósito de una causa de indignidad para suceder que no de desheredación consideró que el no prestar alimentos a la persona discapacitada no podría incluirse como causa de desheredación por desatención. En el caso resuelto por la sentencia, la hija había sido desheredada por maltrato psicológico por la absoluta desatención de sus padres y la Audiencia provincial declaró la validez de esa desheredación, pero admitía la sustitución de la madre desheredada por sus hijas, nietas de la testadora.

Se recurrió únicamente con respecto al pronunciamiento relativo a las nietas, solicitando su declaración de indignidad para suceder para privarlas de la herencia invocando el art 756 .7 del CC.

Sin embargo esta causa no fue admitida porque se consideró que la desatención y la falta de asistencia emocional, no pueden equipararse a la obligación de prestar alimentos de los arts 142 y 146 del CC, que es a lo que se refiere el art 756.7 del CC.

“La interrogante que plantea la parte recurrente y que también se planteó el tribunal de apelación, es si lo decidido por el Tribunal Supremo para la desheredación  en sentencias n.º 258/2014, de 3 de junio , y n.º 59/2015, de 30 de enero de 2015, respecto a la interpretación del maltrato de obra, incluyendo en él el maltrato psicológico o emocional, es susceptible de ser trasladado a la causa 7.ª del art. 756 CC , incluyendo en “las atenciones debidas” las obligaciones personales de cuidado, seguimiento y relación emocional y no solo las patrimoniales de los arts. 142 y 146 CC .

Y consideró que:

“lo mantenido por ellas para el maltrato de obra como causa de desheredación, integrando en él el maltrato psicológico y emocional, no puede trasladarse a la causa de incapacidad para suceder por indignidad que ese maltrato psicológico o emocional no puede considerarse como una negación de alimentos, que es en lo que se concreta las atenciones debidas. Que no cabe confundir una y otra atención se colige del art. 853 CC , que contempla la negación de alimentos y el maltrato de obra, en el que jurisprudencialmente se integraría el emocional o psicológico, como causas diferentes de deheredación en sus n.º 1.º y 2.º.es objeto de debate.”

Además se añadió el Tribunal Supremo como refuerzo de su decisión, la audiencia añade que los causantes al otorgar testamento y desheredar a la hija pudieron desheredar a las nietas y sin embargo, no lo hicieron; de lo que colige que si obraron así sería porque no quisieron hacerlo.

Sentencia del Tribunal Supremo de 24 de mayo de 2022. La falta de relación familiar como causa de desheredación

Finalmente la mas reciente sentencia dictada por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, n.º 419/2022, de 24 de mayo, señala que la falta de relación y distanciamiento familiar no es causa que justifique la desheredación.

El recurso tiene su origen en una demanda interpuesta por unas nietas desheredadas para que se declare que no concurre la causa de desheredación invocada en el testamento de su abuela.

La Sentencia de 24 de mayo de 2022, aborda la cuestión de la falta de relación familiar y establece unos requisitos para que la falta de relación familiar pueda llegar a determinar una causa de desheredación.

Requisitos para que la falta de relación familiar se admita como causa de desheredación

Que hay que atender al caso concreto. Viendo el caso concreto, es preciso ponderar y valorar si, en atención a las circunstancias del caso se dan los requisitos siguientes

El distanciamiento y la falta de relación son imputables exclusivamente al legitimario

3º Además, si han causado un menoscabo físico o psíquico al testador con entidad como para poder reconducirlos a la causa legal del “maltrato de obra” prevista en el art. 853.2.ª CC.

En esa historia es destacable que fuera la misma abuela quien, en 2004, tras la separación de los padres de las actoras, desahuciara judicialmente a la madre y las nietas de la vivienda situada en el camping familiar y que habían venido ocupando desde su nacimiento, lo que no ha sido negado por la recurrente”, es decir, la falta de relación se considera por la sentencia imputable también en parte a la abuela, que echó del lugar donde vivían a la madre y a las nietas.

“El legislador sigue manteniendo como límite a la voluntad del causante la necesidad de expresar una “justa causa” de desheredación para privar de la legítima a los legitimarios. Esta sala ha admitido que los tribunales pueden interpretar con arreglo a la realidad social las causas legales de desheredación. Por ello, como afirmamos en la sentencia 401/2018, de 27 de junio, una falta de relación continuada e imputable al desheredado, ponderando las circunstancias del caso, podría ser valorada como causante de unos daños psicológicos y, en consecuencia, podría encuadrarse en una de las causas de privación de la legítima establecidas por el legislador.

Sin embargo, la aplicación del sistema vigente no permite configurar por vía interpretativa una nueva causa autónoma de desheredación basada exclusivamente, sin más requisitos, en la indiferencia y en la falta de relación familiar, puesto que el legislador no la contempla. Lo contrario, en la práctica, equivaldría a dejar en manos del testador la exigibilidad de la legítima, privando de ella a los legitimarios con los que hubiera perdido la relación con independencia del origen y los motivos de esa situación y de la influencia que la misma hubiera provocado en la salud física o psicológica del causante.”

Por todo ello, consideró que no concurre causa de desheredación que ampare legalmente la cláusula anulada, y la sentencia recurrida debe ser confirmada.

La falta de relación familiar como causa de desheredación en Cataluña

Mención aparte merece el Libro de Sucesiones Catalán donde si está expresamente contemplada la ausencia de relación familiar como causa de desheredación.

Dispone el artículo 451-17:

1. El causante puede privar a los legitimarios de su derecho de legítima si en la sucesión concurre alguna causa de desheredación.

2. Son causas de desheredación:

a) Las causas de indignidad establecidas por el artículo 412-3.

b) La denegación de alimentos al testador o a su cónyuge o conviviente en pareja estable, o a los ascendientes o descendientes del testador, en los casos en que existe la obligación legal de prestárselos.

c) El maltrato grave al testador, a su cónyuge o conviviente en pareja estable, o a los ascendientes o descendientes del testador.

d) La suspensión o la privación de la potestad que correspondía al progenitor legitimario sobre el hijo causante o de la que correspondía al hijo legitimario sobre un nieto del causante, en ambos casos por causa imputable a la persona suspendida o privada de la potestad.

e) La ausencia manifiesta y continuada de relación familiar entre el causante y el legitimario, si es por una causa exclusivamente imputable al legitimario.

Artículo 451-17. Causas de desheredación.

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Written by María José Arcas-Sariot

Hola, mi nombre es María José Arcas-Sariot Jiménez y soy abogada especializada en Derecho de sucesiones desde 1997.
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