in ,

Embargo por deudas gananciales del difunto

¿Pueden embargar bienes por deudas gananciales del difunto marido?, Cuidado, te explicamos la importancia del inventario previo en la liquidación de la sociedad de gananciales

Embargo por deudas gananciales del difunto. ¿Pueden embargar bienes por deudas gananciales del difunto marido?, Cuidado, te explicamos la importancia del inventario previo en la liquidación de la sociedad de gananciales

La Sentencia de del Tribunal Supremo de 14 de diciembre de 2020, tuvo ocasión de pronunciarse sobre cuestión de si es posible embargar bienes de uno solo de los cónyuges por deudas del otro una vez disuelta pero no liquidada la sociedad de gananciales.

Embargo por deudas gananciales del difunto. ¿Pueden embargar bienes por deudas gananciales del difunto marido?, Cuidado, te explicamos la importancia del inventario previo en la liquidación de la sociedad de gananciales. 😲😲😲😲 Clic para tuitear

Embargo por deudas gananciales del difunto. La STS de 14 de diciembre de 2020

El caso resuelto por la sentencia era el siguiente:

Los cónyuges se encontraban casados en régimen de gananciales, siendo el marido socio y administrador único de una sociedad mercantil.

El 29 de noviembre de 2011 otorgaron escritura pública de capitulaciones matrimoniales que se inscribió en el Registro Civil el 2 de diciembre de 2011. En ella pactaron sustituir el régimen de gananciales por el de separación de bienes, pero no hicieron liquidación ni adjudicación de los bienes gananciales.

En esas capitulaciones los cónyuges hicieron constar lo siguiente:

” b) Inventario.- Manifiestan igualmente que no existen bienes ni deudas de carácter ganancial, ni proceden reintegros o reembolsos entre la sociedad y los cónyuges. Sin perjuicio de que en los sucesivo, hubiera algún bien de carácter ganancial, siendo así, será propiedad de los cónyuges, al cincuenta por ciento .”

La resolución de 30 de abril de 2014 de la Tesorería General de la Seguridad Social (en adelante, TGSS), declaró que la citada mercantil mantenía descubiertos con la Seguridad Social por varias anualidades, si bien la TGSS limita su reclamación únicamente a los descubiertos de los meses de marzo a octubre de 2011, deuda cuya naturaleza ganancial es “incuestionada” por ser anterior a la fecha de la escritura de capitulaciones matrimoniales.

Por diligencia de 21 de mayo 2015 se embargaron sueldos de la esposa obtenidos tras la disolución de su sociedad de gananciales. Dicho embargo fue impugnado, impugnación que fue desestimada por recurso por resolución 23 de junio de 2015.

Así las cosas, la esposa, interpuso recurso contencioso-administrativo 740/2015 frente a la resolución de 23 de junio de 2015 de la Dirección Provincial de Málaga de la Tesorería General de la Seguridad Social que desestimó el recurso de alzada formulado frente a la diligencia de embargo de los salarios de la recurrente para el pago de la deuda mantenida por su cónyuge, en virtud de acuerdo de derivación de responsabilidad a los administradores de una sociedad mercantil.

La Sección Primera de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, estimó el recurso anulando y dejando sin efecto el acto administrativo impugnado y declarando el derecho de la recurrente a la devolución de las cantidades embargadas.

Notificada la sentencia, se interpone recurso de casación por la Tesorería General de la Seguridad Social mediante escrito del letrado de sus Servicios Jurídicos ante dicha Sección informando de su intención de recurrir por concurrir en el caso interés casacional objetivo para la formación de jurisprudencia.

La cuestión se ciñe a determinar si procede el embargo de los bienes y, en concreto, sueldos y salarios del cónyuge no deudor respecto de deudas para con la Seguridad Social, generadas durante la vigencia del régimen económico de gananciales y esto cuando al dictarse la diligencia de embargo ya se había disuelto, pero no liquidado tal sociedad.

Embargo por deudas gananciales del difunto. La conclusión de la Sala

La conclusión de la Sala es que debemos distinguir dos momentos:

1º Desde la disolución de la sociedad de gananciales y hasta su liquidación.

Disuelta la sociedad de gananciales y hasta su liquidación, permanece indivisa una masa patrimonial formada por bienes que eran gananciales y que pasan a formar la llamada comunidad postganancial.

La comunidad postganancial se rige por las normas previstas para la comunidad ordinaria, es decir los artículos 392 y ss del Código Civil.

En tal comunidad los cónyuges ostentan una cuota abstracta sobre la totalidad de los bienes que constituyen el que fue patrimonio ganancial, sin atribución de cuotas singulares y concretas a cada uno de ellos, es decir, no son propietarios por mitad de dichos bienes, sino que ambos son dueños de todo en una cuota abstracta.

Ahora bien, la liquidación de dicha sociedad debe llevarse a cabo conforme a las reglas de los artículos 1396 a 1410 del Código Civil, preceptos todos en cuya interpretación debe partirse del artículo 1317 del Código Civil, esto es, que la modificación del régimen económico matrimonial hecha durante el matrimonio no perjudicará en ningún caso los derechos ya adquiridos por terceros.

La modificación del régimen económico matrimonial realizada durante el matrimonio no perjudicará en ningún caso los derechos ya adquiridos por terceros

Art 1317 CC

2º.- Desde la liquidación hasta la adjudicación.

En consecuencia la liquidación de la sociedad postganancial al igual que la sociedad de gananciales debe ajustarse a las reglas previstas en los artículos 1396 a 1410 del CC.

Dicho esto, ¿qué operaciones comprende la liquidación de la sociedad de gananciales?

  • Las operaciones de liquidación comienzan con la elaboración del inventario del activo y pasivo de la sociedad de gananciales (artículos 1396 a 1398).
  • En esta operación de inventario incluiremos en el activo los bienes de la sociedad de gananciales y en el pasivo las deudas pendientes a cargo de la sociedad (artículos 1397, 1º y 1398, regla 1ª).
  • Con el activo se procederá al pago de deudas, cargas e indemnizaciones de la sociedad de gananciales (artículos 1399 y 1403).
  • Hecho esto, el remanente ( es decir lo que deuda tras pagar a los acreedores) se dividirá entre los cónyuges con la adjudicación o reparto de ese remanente ya neto (artículo 1404).

Al concluir las operaciones de liquidación será cuando esos bienes adjudicados en su mitad a cada cónyuge se confundan con el patrimonio privativo de cada uno.

¿Cuál es la situación de los acreedores en estas dos fases?

El Código Civil completa esa regulación con dos reglas supletorias.

  • Y la otra que en todo lo que no regulen los artículos 1396 a 1409 se aplican en general las reglas sobre partición y liquidación de la herencia y más en concreto el inventario, tasación y venta de bienes, división, adjudicación de los bienes gananciales (artículo 1410 del Código Civil).

Tras el inventario se efectúa el pago de las deudas gananciales que se satisfarán prioritariamente en metálico; de no ser suficiente el artículo 1400 del Código Civil prevé ofrecer a los acreedores directamente bienes gananciales o enajenarlos y con lo recibido pagar sus créditos.

Si lo inventariado como activo no alcanza a satisfacer los créditos, los acreedores podrán dirigirse:

1º.- Contra el patrimonio propio del cónyuge deudor (artículo 1401, primer inciso), lo que lleva a su responsabilidad ilimitada o ultra vires ( artículo 1399 párrafo segundo, en relación con el artículo 1911 del Código Civil).

2º.- Pero también contra el cónyuge no deudor que responderá solidariamente en estos términos:

➡️ En principio y conforme al art 1401:

“El cónyuge no deudor responderá con los bienes que le hayan sido adjudicados, si se hubiere formulado debidamente, inventario judicial o extrajudicial”

Responderá sólo con los bienes gananciales que se le adjudiquen, que es un reflejo del artículo 1084, párrafo primero, del Código Civil en relación con el artículo 1402 del mismo.

➡️ Ahora bien, de no hacerse inventario o hacerse mal, esto es, por no ser reflejo “fiel y exacto” del caudal ganancial ( artículo 1013 del Código Civil), bien por excluir bienes gananciales o porque las deudas gananciales no se incluyen “explícitamente” (cf. sentencia de la Sala Primera de 28 de abril de 1988), deviene para ese cónyuge no deudor una consecuencia gravosa: pierde la protección o límite que para su responsabilidad le confiere el artículo 1401 en su regla explícita, ya no ve limitada su responsabilidad a los bienes gananciales y los acreedores podrán ir contra su patrimonio propio ex artículo 1911 del Código Civil.

Por tanto si el INVENTARIO ESTA MAL HECHO O NO INCLUYE ALGUNA DEUDA, EL CÓNYUGE RESPONDE CON SUS PROPIOS BIENES AUN DESPUES DE DISUELTA LA SOCIEDAD DE GANANCIALES.

“Tal es la regla implícita deducible del artículo 1401 según la jurisprudencia de la Sala Primera de este Tribunal Supremo, puesta de nuevo en relación con el artículo 1084, párrafo primero, del Código Civil (cf. sentencias de 15 de febrero y 13 de junio de 1986, o la ya citada de 28 de abril de 1988, entre otras muchas).”

STS 14-12-2020

La pérdida de ese límite de su responsabilidad es la consecuencia de aplicar supletoriamente, y ex artículo 1410, la regulación del inventario del caudal hereditario a la disolución de la sociedad de gananciales por cambio de régimen económico matrimonial.

Por tanto, el cónyuge no deudor tendrá protegido su patrimonio propio de la acción de los acreedores gananciales si hay un inventario bien hecho que sea representación fiel del patrimonio ganancial y no tendrá tal protección si no refleja el activo y pasivo de la sociedad ganancial disuelta (en los artículos 1010 y siguientes del Código Civil, en especial los artículos 1013 y 1024.1º).

En definitiva, la sentencia considera que: ” la cuestión no está en si hubo o no una sociedad postganacial y las reglas aplicables a esta sino en si hubo o no una correcta formación de inventario.

En la escritura de capitulaciones se dedica un apartado explícito a “inventario”, en el que los cónyuges declararon que no hay ni bienes ni deudas gananciales, luego si no hay ni uno ni lo otro, no hay tal sociedad postganancial y, en puridad, no habría nada que liquidar ya.

En este caso en sus capitulaciones matrimoniales los cónyuges directa y acumuladamente disolvieron, inventariaron y liquidaron la sociedad ganancial, y en el inventario no incluyeron ni activo ni pasivo alguno, pese a la existencia de unas deudas gananciales, como así declara la sentencia, y que empezaron a generarse ocho meses antes de la disolución.

Se considera que respecto de las deudas para con la Seguridad Social generadas durante la vigencia del régimen económico de gananciales, cabe el embargo de sueldos y salarios del cónyuge no deudor adquiridos tras la disolución de la sociedad de gananciales, cuando disuelta esa sociedad el inventario deviene defectuoso.

Embargo por deudas gananciales del difunto

Conclusiones personales

La Sociedad postganancial, es la que se mantiene durante la situación intermedia entre disolución y liquidación de la sociedad de gananciales.

Dicha sociedad se rige por las normas de la comunidad ordinaria de bienes, es decir los arts 392 y ss del Código Civil y no le son de aplicación las normas previstas por el Código Civil para la sociedad de gananciales, en la que ya no rigen las reglas de tal sociedad ganancial sino de comunidad ordinaria. Invoca así la jurisprudencia del Tribunal Supremo que interpreta el artículo 1401 del Código Civil, precepto que se inserta en las operaciones de liquidación de la sociedad de gananciales, con el objetivo de proteger a los acreedores.

El artículo 1396 del Código Civil, prevé que, disuelta la sociedad de gananciales, se procederá a su liquidación, que comenzará por un inventario del activo y pasivo de la misma. El periodo intermedio que se da entre la disolución de la sociedad de gananciales (artículos 1392 y 1393 del Código Civil) y la definitiva liquidación de la misma es la llamada comunidad postganancial. 

En el referido periodo, no podemos seguir hablando de masa ganancial sino que desde el momento en el que se produce la disolución y en tanto en cuanto no se ha llevado a efecto la liquidación, el régimen legalmente aplicable ya no puede ser el de la sociedad de gananciales, sino el de cualquier conjunto de bienes en cotitularidad ordinaria y en el que cada comunero ostenta una cuota abstracta sobre el totum ganancial. 

En consecuencia, hemos de partir de la premisa de que la comunidad postganancial se rige por las normas que disciplinan la comunidad de bienes ordinaria de los artículos 392 y siguientes del Código Civil, en la cada comunero ostenta una cuota abstracta sobre el totum ganancial, pero no una cuota concreta sobre cada uno de los bienes integrantes del mismo, cuya cuota abstracta subsistirá mientras perviva la expresada comunidad postmatrimonial, y hasta que, mediante las oportunas operaciones de liquidación-división, se materialice una parte individualizada y concreta de bienes para cada uno de los comuneros. 

En este sentido, se ha pronunciado la Sentencia del Tribunal Supremo de 17 de octubre de 2006.

La primera cuestión es si estamos ante una comunidad postganancial o no

1.-¿Se liquidó la sociedad de gananciales?

Afirma la sentencia del Tribunal Supremo que en la escritura de capitulaciones se dedica un apartado explícito a “inventario”, en el que los cónyuges declararon que no hay ni bienes ni deudas gananciales, luego si no hay ni uno ni lo otro, no hay tal sociedad postganancial y, en puridad, no habría nada que liquidar ya. Por lo que a mi juicio no habría comunidad postganancial

2º.-¿La deuda era ganancial?

De nuevo la sentencia afirma el carácter incuestionablemente ganancial de la deuda, ya que corresponde al periodo de marzo a octubre de 2011, estando inscritas otorgadas las capitulaciones matrimoniales en noviembre y correspondía a deudas con la TGSS derivadas de la condición de socio y administrador único del marido en una sociedad mercantil a la que dedicada su actividad.

3º.- ¿Deben responder los bienes gananciales de dicha deuda?

El art 1365 del CC establece la responsabilidad directa de los bienes gananciales frente a terceros de algunas deudas contraídas únicamente por uno de los cónyuges. Entre ellas, las deudas contraídas en el ejercicio ordinario de su profesión.

La deuda, además, es carga de la sociedad de gananciales, en cuanto al parecer se deriva de la actividad del marido en la mercantil conforme al artículo 1362, 4º del CC

Ello significa que, además de la responsabilidad universal del cónyuge deudor de la deuda responden también solidariamente los bienes de la sociedad conyugal, tal y como establece el artículos 1369 del CC conforme al cual: “De las deudas de un cónyuge que sean, además, deudas de la sociedad responderán también solidariamente los bienes de ésta”.

El cónyuge deudor responde con todos sus bienes y, además, solidariamente, responden también los bienes de la sociedad.

El régimen legal de responsabilidad de los bienes se mantiene aunque se disuelva y liquide el régimen económico matrimonial, de modo que, frente al pago de las deudas de la sociedad contraídas durante la vigencia del régimen, además de la responsabilidad personal del cónyuge deudor según la relación obligatoria hay una responsabilidad real de los bienes que antes de la disolución formaban parte de la sociedad de gananciales, y ello aunque los bienes hayan sido adjudicados al cónyuge que no contrajo la deuda (Arts 1317, 1402 y 1410 del CC).

4º.- ¿Deben responder los bienes propios del cónyuge no deudor?

El cónyuge que no contrajo la deuda no es deudor, no responde con sus propios bienes, aunque la responsabilidad alcance a todos los bienes gananciales, ( sentencias 1087/1997, de 2 de diciembre, 143/1998, de 23 de febrero, 399/1998, de 29 de abril, y 1018/2004, de 2 de noviembre).

La responsabilidad del cónyuge no deudor puede universalizarse y pasar a ser deudor con todos sus bienes si, disuelta y liquidada la sociedad, se adjudica bienes gananciales sin haber formalizado debidamente inventario por aplicación de los artículos 1401 y 1402 del CC. A estos efectos, el art 1401 dispone:

“Mientras no se hayan pagado por entero las deudas de la sociedad, los acreedores conservarán sus créditos contra el cónyuge deudor. El cónyuge no deudor responderá con los bienes que le hayan sido adjudicados, si se hubiere formulado debidamente, inventario judicial o extrajudicial.

“Si como consecuencia de ello resultare haber pagado uno de los cónyuges mayor cantidad de la que le fuere imputable, podrá repetir contra el otro”.

Es decir, después de la liquidación, el cónyuge que contrajo una deuda que es deuda de la sociedad sigue respondiendo, como deudor, con todos sus bienes; se mantiene además la responsabilidad de los bienes que eran gananciales, aunque hayan sido adjudicados al cónyuge no deudor; y, finalmente, la responsabilidad de este último se amplía ultra vires a todos sus bienes cuando no se haya realizado o no se haya realizado debidamente el inventario.

A la misma conclusión se llega partiendo de la remisión contenida en el art 1402 del CC al art 1084 del mismo cuerpo legal.

“Los acreedores de la sociedad de gananciales tendrán en su liquidación los mismos derechos que le reconocen las Leyes en la partición y liquidación de las herencias”.

Por su parte, el art 1084 del CC establece:

“Hecha la partición, los acreedores podrán exigir el pago de sus deudas por entero de cualquiera de los herederos que no hubiere aceptado la herencia a beneficio de inventario, o hasta donde alcance su porción hereditaria, en el caso de haberla admitido con dicho beneficio.

“En uno y otro caso el demandado tendrá derecho a hacer citar y emplazar a sus coherederos, a menos que por disposición del testador, o a consecuencia de la partición, hubiere quedado él solo obligado al pago de la deuda”.

En definitiva, después de la disolución de la sociedad, las deudas de un cónyuge que sean deudas de la sociedad pueden reclamarse también al cónyuge no deudor (al que no contrajo la deuda), que responderá con todo su patrimonio cuando el inventario no se haya realizado debidamente. La consecuencia es que los acreedores que no hayan cobrado pueden dirigirse contra cualquiera de los cónyuges para exigir el pago por entero de la deuda.

Asi lo afirma también la STS nº 338/1988, de 28 de abril:

“El artículo 1401, más directamente referible a este punto de las deudas de la sociedad de gananciales liquidada, contiene (como se ha puesto de manifiesto por la doctrina) un precepto explícito y otro implícito; pues en primer lugar se sujetan expresamente a responsabilidad los bienes adjudicados al cónyuge no deudor (lo que bastaría para la desestimación de la tercería) con independencia de la responsabilidad del cónyuge deudor con todos sus bienes; pero esta responsabilidad limitada descansa sobre los presupuestos de que se trate de una deuda consorcial contraída por el otro cónyuge y que se haya formalizado debidamente el inventario (que ha de incluir explícitamente las deudas pendientes a cargo de la sociedad; lo que, en el caso, reconocidamente se ha omitido).

“De no ser así, y éste es el precepto implícito, es decir, si los cónyuges han dividido el activo sin pagar deuda consorcial, el cónyuge no deudor responde “ultra vires” por cuanto, según el artículo 1402, los acreedores de la sociedad de gananciales tendrán en su liquidación los mismos derechos que les reconocen las leyes en la partición y liquidación de las herencias

Finalmente resultaría interesante analizar en que situación estaba la deuda al tiempo de hacerse el inventario.

¿Cuándo nace la deuda con un ente público? ¿Nace con el hecho imponible a favor del ente publico o en un momento posterior?, si al tiempo de hacer las capitulaciones el hecho imponible se había producido pero no existía reclamación de la TGSS, ¿cómo iba a ser incluido en el inventario como pasivo?

Aunque en el caso resuelto por la sentencia si consta con claridad el surgimiento de la deuda con anterioridad a las capitulaciones matrimoniales, sería interesante tener en cuenta que en determinadas deudas ante la Hacienda pública es posible que no haya error en el inventario según el momento en el que consideremos que nace la deuda.

BIBLIOGRAFIA

Sentencia De Lo Contencioso Del Tribunal Supremo de 14 de Diciembre de 2020.

STS n.º 1008/2006, de 17 de octubre.

STS 629/2022, 27 de Septiembre de 2022

STS 596/2008, 25 de Junio de 2008

STS 629/2022, 27 de Septiembre de 2022

STS 1054/2021, 19 de Julio de 2021

“Deudas de un solo cónyuge y responsabilidad ganancial según la reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo” Fátima Yáñez Vivero.

José Luis Arjona Guajardo-Fajardo, Profesor Titular de Derecho Civil Universidad de Sevilla “Régimen de gananciales y concurso de acreedores: Estudio de la situación del cónyuge in bonis y de sus acreedores.

Máximo Juan Pérez García, “la Ineficacia de la liquidación de la sociedad de gananciales”

¿Te ha gustado el artículo?

Written by María José Arcas-Sariot

Hola, mi nombre es María José Arcas-Sariot Jiménez y soy abogada especializada en Derecho de sucesiones desde 1997.
¡Bienvenido a mi blog especializado en Testamentos y Herencias!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: María José Arcas-Sariot Jiménez.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Siteground que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

¿Si renuncio a la herencia pierdo la donación?

¿Si renuncio a la herencia pierdo la donación?

Vender bienes de la herencia sin haberla dividido

Vender bienes de la herencia sin haberla dividido